sábado, 13 de abril de 2019

Con "ayudantas" como ellas... ¿Quién necesita enemigos?

Campaña y billete de 500 € (montaje).
Recuerdo la época en la que un buen amigo mío pasó por una separación y seguidamente por el divorcio. Fueron días traumáticos para la pareja.

Yo le aconsejaba que, aun siendo firme en sus posiciones (sobre todo en lo que se refería a sus hijos), procurara ceder en lo razonable y llegar a un acuerdo con su cónyuge para que el trance fuera lo más pacífico posible. Tanto por ellos dos, porque tendrían que seguir viéndose las caras después de todo eso, como por sus hijos, para aliviar en la medida de lo posible la pesada atmósfera que sentían sobre ellos.

En cambio, algunas asociaciones feministas parecen buscar lo contrario, como algunos políticos y los malos periodistas: cuanto peor, mejor.

Han arruinado la vida a Juana Rivas a pesar de o (por gracias a, confiarse demasiado) tener las leyes muy a su favor (premio para todos los hombres por tanto hijo de puta que anda suelto). ¿Cómo? Por un pésimo asesoramiento (de nivelazo tipo nuestra "prima menestra" Carmencita Calvo), y por dar por hecho que la mujer, por el simple hecho de serlo, dice siempre la verdad o es la víctima.

Sea por motivos económicos o por verdadera empatía e implicación con su caso, estas asociaciones hacen como el burro que no suelta el camino: siguen empeñadas en "ayudarla". Lo siento por Juana: con buenas o malas intenciones, van a exprimir su pulpa hasta que no le quede más jugo.