lunes, 29 de abril de 2019

Resaca electoral.

"La resaca", de Toulouse-Lautrec.
Uno debería estar acostumbrado a apostar siempre por el caballo perdedor. Aunque suene cursi, pasó UPyD por mi vida como un pequeño rayo de esperanza que se desvaneció tan rápido como entró. Huérfano de partido como antes de su existencia, he votado por el que ideológicamente se le acerca más (C's), aunque no exento de muchas dudas y tapándome la nariz con ciertas cosas. Creía que era la mejor opción, o la más acorde con mi forma de pensar. Buen resultado pero inútil a corto plazo.

Como demócrata que uno es o intenta ser, no queda otra que aceptar lo que ha decidido "la mayoría" (por llamarlo así con el maldito reparto de escaños por circunscripciones provinciales, porque la suma de votos de los bloques que los mismos partidos han creado con sus cordones sanitarios antes de tener cualquier resultado real, no se corresponden con su representación en el parlamento) y, como dice alguien por ahí: empecemos a ahorrar porque vienen años duros. Pues sí, que ahorre el que pueda...

Lo peor para mi no es eso. Unos años malos económicamente hablando te lo puede hacer pasar mal (muy mal) durante un tiempo. De mejor o peor manera, o con más o menos sufrimiento y sacrificio, se acaba saliendo. Y muchas veces malos gobiernos en lo económico se ven suavizados (o endurecidos, siempre puede ser peor) por factores externos. Si por fortuna la economía global y la europea funcionan, la local podrá soportar de mejor manera los despilfarros de irresponsables y cortoplacistas como Pedrito.

Para mi, lo peor de estos resultados son la grave fractura social y de país al que nos vemos abocados, algo de lo que sí es más difícil de salir y que puede llegar a ser irreversible. Si Pedrito sigue en su plan del todo vale con tal de tener sus posaderas en el Falcon dándose paseítos y surcando los cielos mientra nos miente en todo (tiene cojones que la gente vote masivamente a mentirosos complusivos, premiándolos en vez de castigándolos), seguiremos otros 4 años más conviviendo con ese personaje tan patético que se nos ha colado, bien agarrado al sillón, y haciendo cesiones y concesiones a nacionalistas golpistas o filoterroristas y a macarras antisistema de ultraizquierda.

Seguiremos viendo como no todos los españoles somos iguales: dependerá de donde vivamos y, en ciertas regiones, del pie del que cojeamos. Seguiremos viendo cómo la delincuencia común sigue creciendo poco a poco e impunemente con penas de risa y leyes que a veces hasta perjudican a la víctima o que anulan la presunción de inocencia. Seguiremos viendo cómo se sigue adoctrinando desde la educación y los grandes medios de comunicación y persiguiendo al que alce la voz en contra. Seguiremos viendo adornos florales y falta de realismo ante graves problemas. Seguiremos sufriendo leyes injustas o mal hechas y desastrosas medidas pero llenas de hipnóticos cantos de sirena para mantener el voto y la poltrona a toda costa. Seguiremos estando bajo la dictadura de lo políticamente correcto sin poder profundizar en problemas reales y enredados en asuntos de menor urgencia.

Sólo nos queda que la oposición haga un enorme esfuerzo (¿Podremos confiar en Ciudadanos, CC y Vox?) y un trabajo titánico de presión para paliar los desmanes del gobierno de turno, que su voz en el Parlamento abra ojos y oídos a unos electores que desgraciadamente priman siglas a contenido y perdonan todo.

No espero nada del PP como oposición. Ha sido, a mi modo de ver, justamente castigado. Creo que incluso levemente. El batacazo merecido ha sido pequeño cuando pienso que son los principales responsables de la situación que vivimos: no movieron un dedo cuando pudieron cambiar muchas cosas en pro de una verdadera regeneración democrática y un sistema electoral más justo. Aunque remontará cuando pase esta resaca, como lo hizo el PSOE después de su debacle post-Zapatero. Los españoles tenemos memoria a corto plazo y una adicción enfermiza al masoquismo.

En cambio PSOE ha sido injustamente recompensado, ya sea por miedo (¡Que viene Vox! ¡Franco vuelve!) o enamorados con el nuevo logo con forma de corazón (el marketing Mr.Wonderful se consolida) y el populismo del nuevo coletas arregladito y de cara bonita. Los votantes del #PPSOE deberían mirárselo bien.