martes, 23 de abril de 2019

Un escándalo muy inglés.

A very english scandal (2018).
Mi puntuación: 8/10.

Mientras todos veían el coñazodebate de nuestros políticos en TVE, yo disfruté hasta bien entrada la madrugada (a pesar de que tengo que levantarme temprano todos los días) de la miniserie "Un escándalo muy inglés" que emitieron en Paramount Network: Una controvertida historia en la que un político se ve envuelto en un escándalo que le lleva a juicio, ya que habría mantenido relaciones sexuales con un hombre cuando la homosexualidad todavía era ilegal y que conspira para asesinarle. Los dos protagonistas principales de la historia y los personajes secundarios lo bordan.

Ahí estaba yo, enganchado y disfrutando de tres largos pero entrenenidísimos episodios, mientras (parece ser) que Pablito Manuel Iglesias hacía de telepredicador bolivariano con "la biblia" en mano mientras leía los pasajes que a él le interesaban (al menos para ganar votos) y obviaba aquellos que pisotea siempre que puede; Pedrito Sánchez balbuceando con cara de tener descomposición fecal e intendando controlar esa emergencia diarreica en público; el otro Pablito (Casado) con esa sonrisita que siempre nos lleva pero que, sin llegar a cagarla, estuvo así asá, ni fu ni fa; y Albert Rivera estuvo algo más contundente y puso a los del PPSOE en más de un aprieto, mientras los tres pasaban del "coleta inquieta", como feligreses dormidos ignoran al cura que suena de fondo en misa de 8. Es lo que he escuchado por ahí, y más o menos como lo imagino.

¿De veras que a alguien le gusta ver ese tipo de gallinero sobreactuado? ¿Es decisivo para vuestro voto? Jamás pude tragarme uno de esos debates entero: soporíferos y llenos de malas poses y actuaciones. Me alegra no haberlo intentado esta vez, y en vez de perder un precioso tiempo, pude desconectar de esta eterna campaña electora y disfrutar de esta miniserie que hasta el sosito de Hugh Grant hace un pedazo de interpretación.

IMDB: https://www.imdb.com/title/tt6938856/