lunes, 27 de mayo de 2019

Otro ejemplo de feminismo a la Pablemos.

Las desaparecidas de Unidas Pudrimos.
Pablo Iglesias e Irene Montero están desaparecidos. Ni siquiera han dejado un triste "tuit", tras conocer sus malos resultados en las elecciones. Se han atrincherado en su casoplón de Galapagar para hincharse a tarrinas de helado y ver de nuevo todas la temporadas de "Juego de Tronos".

Desde el enésimo y último cambio de nombre del partido y durante la campaña, el macho alfa y sus machos beta se pavoneaban delante del logo "UNIDAS podemos", y presumían de lo buenos follaores de feministas que son.

Ahora, en la adversidad (que es cuando uno demuestra valentía y liderazgo, y su poderío para levantar los ánimos) ceden todo su protagonismo a sus derrotadas costillas moradas, las únicas que han tenido los suficientes cojones de dar la cara. De repente, los viriles camaradas actúan como machos omega, ocultos entre la maleza para no ver el peligro ni ser vistos.