martes, 18 de junio de 2019

Magdalenas con drogaína.

Íñigo Errejón en plan "Bésame en la boca, abueloca" y mensaje-clímax de una tuitera.
No sabía que hubiera tanta gente cursi y moñas en el mundo hasta el día que empecé a usar las redes sociales. Todos los días me cuelan por ahí decenas de mensajes grandilocuentes y empalagosos. Como ejemplo, uno que incluye "liderazgo emocional" y "legado en el corazón" en un sólo mensaje: parece dirigido a alguien que se ha muerto. La agüela Carmena habrá tenido sus luces y sombras frente a la alcaldía, como todos. Me resulta difícil comprender a quienes se deshacen en halagos con alguien que, además de ser pura políticasta, bastante sectaria y acumular tantos errores como aciertos (relativos), encima abandona a sus votantes porque "o me elegís o me voy". Quien es incapaz de hacer oposición muestra que es absolutamente indigno de formar un gobierno. Esos mensajes póstumos y orgásmicos que pululan por Twitter sólo se explican si las magdalenas llevaban drogaína.