La noche creativa Éo Noé de Alhaurín el Grande.


El pasado sábado se celebró en Alhaurín el Grande la "Éo Noé" (ya les vale a los de la diputación de Málaga: ¡Tienen la web sin actualizar desde 2014!). Es una suerte de "noche en blanco" con pasacalles, mercadillos, actividades culturales, exposiciones, galerías de arte y museos abiertos, música en directo, etc...

Empiezo con lo negativo, lo que me dejó un mal sabor de boca (nunca mejor dicho). A pesar de que en esa localidad se suele comer bastante bien (por la proximidad a Fuengirola he estado allí varias veces y en primera persona puedo dar fe de ello), esa noche nuestra experiencia fue malísima. Como decía un amigo mío: ponen en un bar una freidora y ya se creen restaurante. Acertadísimo comentario. Además, no disponían de carta: tenían el listado de sus cortitas raciones en una pizarra donde, para más inri, ¡borraron los precios! No soy de meterme en follones salvo que se trate de algo muy grave, pero daban ganas de pedir hoja de reclamaciones y dirigirse a la OCU.

Por lo demás, todo muy bien: un pasacalles muy llamativo, muchas actividades para los chiquillos (la noche giraba en torno a la magia) y el mercadillo no era el típico de venta de productos de la tierra y de bisutería o productos artesanos (que también). Había una buena cantidad de puestos donde se vendían obras de arte (principalmente pinturas), quedando las calles con aspecto de museo al aire libre.

En el exterior de la biblioteca municipal, palés llenos de libros para que los asistentes pudiéramos cogerlos de gorra. Una imagen muy de saldo, por desgracia. Y eso que los libros no son baratos. ¿Fomentarán este tipo de iniciativas la lectura, o la simple garrapiña del "cóge lo que puedas que es gratis" para acabar escondidos en un rincón de la casa cogiendo polvo o en la chimenea para avivar el fuego? Rescaté un par de ellos que me parecieron interesantes. No soy un devorador de letras, pero sí me pego de vez en cuando mis buenas lecturas.

En la planta baja de la biblioteca municipal había una sala con una exposición de Antoni Tàpies i Puig, posible gracias a la colaboración de La Térmica Málaga.

En una de las plantas del edificio se encuentra de manera permanente la biblioteca personal de Gerald Brenan, constituida por más de cinco mil volúmenes (junto a una interesante colección de fotografías), donado todo ello por él mismo al pueblo. A pesar de haber ido varias veces a Alhaurín el Grande, desconocía la relación entre el ilustre hispanista y la localidad, donde residió en la última etapa de su vida hasta el final de sus días.

Y, por último, en la azotea del edificio, un observatorio astronómico (aunque con un sólo telescopio, por lo que la cola era importante y desistí de esperar turno) y un monitor explicando las constelaciones a los asistentes.

Entre las cosas que no vimos, a destacar un museo del pan que parecía interesante. Según la información que me dieron en la Oficina de Turismo, abre en muy pocas ocasiones al año, y es mantenido por una familia que lleva generaciones dedicándose al negocio de la panadería.

En definitiva, una noche muy interesante. No sé cuántas ediciones llevarán ya de la tal Eó Noé (por el cartel entiendo que 19), pero espero que ésta no sea la última. Estas cosas son las que mantienen vivos los pueblos del interior en verano, que todo no debería ser playa y copas, o "fiestas de la luna mora" (una vale, pero ¿todos los pueblos con lo mismo?).

Álbum de fotos de Alhaurín el Grande:

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