Perdido en la Rumanía profunda y rural.

Castillo Bunffy en Bonțida.
Recién llegado de mis vacaciones (1 semana en Cluj-Napoca, capital histórica de la región de Transilvania y tercera ciudad más grande de Rumanía) empiezo a procesar y a subir las fotos que he tomado por lo más sencillo: las pocas fotos que tomé en Iclod, un pueblo perdido a medio camino entre Cluj Napoca (la ciudad donde me alojé) y Dej, y muy cerca de Gherla y de Bonțida, este último el pueblo a donde quise realmente ir y que finalmente no visité.

¿Qué quería ver en Bonțida? Un castillo conocido por el apellido de la familia que lo tiene en propiedad, Bánffy, que fue parcialmente destruido durante la II Guerra Mundial e infrautilizado durante la etapa comunista del país. Actualmente se encuentra en proceso de restauración, y donde se celebra un famoso festival de música electrónica, el "Electrocastle".

¿Y por qué no tengo fotos del lugar? Porque cometí el error de utilizar el tren para llegar al lugar. Hay que decir que el transporte público en Rumanía es escaso y malo. Los trenes son lentos, y no avisan de la parada que va realizando el tren. Es más, Bonțida no tiene ni siquiera apeadero: el tren simplemente para en mitad del campo para que te bajes, sin indicativo alguno. Por no estar al tanto con el GPS del móvil, me pasé dos paradas para acabar en Iclod, donde bajé al percatarme de que me había pasado.

Debido a que además estaba de mal humor con quien me acompañaba por una tonta discusión, decidí volver a Cluj sin intentar llegar y visitar dicha localidad y su castillo. Una pena porque parece que merecía la pena. Quizás en otra ocasión.

Aun así, hicimos el intento de pasear por allí, por si había algo que ver. Pero no ofrecía gran cosa: casas dispersas con sus huertas, un par de iglesias y poco más, como podéis ver en el ábum de fotos (enlace al final de esta publicación). Al menos tuve la suerte de ver desde el tren un par de ciervos y un entorno natural precioso, así como hacerme una idea de cómo es la Rumanía más rural de aquella región.

Por ello, si alguna vez viajáis a Cluj-Napoca y queréis ver otros lugares de la zona, os aconsejo alquilar un coche. Os permitirá visitarlos sin depender del transporte público tan deficitario que tienen. Y si andáis tiesos de dinero como yo y aun así preferís hacer uso de las opciones de transporte público existentes, NO uséis el tren salvo que vayáis a localidades importantes. Ya en los últimos días y tras mucho indagar por internet con el móvil vi que la mejor opción para ir a ese pueblo y a otros lugares cercanos a Cluj es el autobús, tal y como hice días antes para ir a Turda.

Actualmente la compañía que ofrece mayor número de destinos y de frecuencias es FANY Romania, y desde Cluj es posible ir y volver en un día a lugares como Aiud, Alba Iulia, Bonțida, Turda o Zalău, con traslados que van desde 30-40 minutos a 2 horas y media, según la distancia del destino (actualmente no hay en esa región autovías o autopistas, por ello el desplazamiento por carretera es también lento, aunque las distancias son realmente cortas, estando a no más de 150 km la más alejada de esas localidades nombradas).

Me he quedado con las ganas de ver muchas cosas, aunque he de decir también que Cluj-Napoca es una ciudad lo suficientemente grande e interesante como para estar varios días conociéndola a fondo, que es lo que finalmente he hecho (y que he disfrutado a lo grande) tras los intentos fallidos y la inseguridad que me provocaba hacer desplazamientos demasiado largos y cansados y con el miedo de no tener luego forma de volver a la ciudad donde pernoctaba.

Quizás en otra ocasión que encuentre un vuelo barato a esa ciudad me organice mejor y aproveche para ver lo que no he podido en este viaje. En próximas publicaciones escribiré sobre Cluj-Napoca y Turda, los dos lugares que sí he podido visitar y conocer en condiciones.

Álbum de fotos de Iclod: