Media hora de abucheos.


Anoche me quedé hasta bien tarde viendo una serie de vídeos que comentaban los abucheos sufrido por una tal Jani Dueñas. Se dio en un festival de monólogos humorísticos que se celebraron en Viña del Mar (Chile) el año pasado, y los descubrí por pura casualidad en YouTube. Como suele pasar, fui encadenando unos vídeos con otros hasta acabar ahí sin saber cómo.

Sé que a veces el humor es diferente de unos países a otros, incluso entre regiones de un mismo país, aunque hablen el mismo idioma. Y lo que puede ser gracioso en Chile puede no serlo en España, o algo que hace gracia en Canarias no la tiene en Andalucía, y viceversa. En ese sentido sé percibir que algo que dice alguien es gracioso en su lugar aunque a mi no me saque ni media sonrisa.

Pero lo que vi no era gracioso ni allí ni aquí: fue una actuación aberrante. Tenía menos gracia que Pablo Iglesias contando chistes, pero iba tan sobrada por la vida como él, mostrando sus frustraciones y traumas internos, debido a vete a saber qué experiencias personales bizarras vividas, y totalmente ajenas a la inmensa mayoría.

Me gustan los chistes políticamente incorrectos, ya sean machistas, hembristas, racistas, escatológicos... Pienso que en el humor no debe haber cotos, y hay gente que tiene gracia para decir las cosas, aunque el mensaje de fondo sea una auténtica barbaridad, y sirven para ridiculizar algo que en teoría parecería que el comediante esta defendiendo si no fuera por el tono y la forma de hacerlo.

En este caso, si hubo algo cómico no fue su monólogo, sino verla víctima del "monstruo" (como llaman en Chile al abucheo masivo) que su desabrida actuación y sus mensajes radicales despertó. Y es que fueron nada más y nada menos que MEDIA HORA DE ABUCHEOS. Prácticamente todo el tiempo que estuvo en el escenario.

Como si de una verborreica Elisa Beni chilena se tratara, sin importarle el rechazo que generaba, no paraba de cacarear. Si esa situación la viviera yo, me exiliaría a otro planeta ipso-facto del bochorno sufrido.

La impresión que me quedó es que acabó siendo una parodia de ella misma. Vivió en sus carnes el desagrado generalizado que siente la inmensa mayoría de la gente normal y corriente ante su vulgaridad extrema, la apología de las drogas y el aborto que hacía, y el hembrismo más radical que exhibía. Acabo insultando al 99% de su publico, niños, madres y ancianos incluídos. Entró como una diva y salió como una patética despreciada por todos.

Ella repetía en ruedas de prensas posteriores que no era su público. Está claro: sus seguidores deben ser cuatro gatos progres que con su misma mala follá y su "todofobia" se identifican.

He de destacar que coincido casi al 100% con las críticas que le han hecho un par de "youtubers" chilenos, y que envidio el buen uso que hacen de nuestro idioma común. En Sudamérica la gente sabe expresarse mucho mejor que nosotros los españoles.

Y aprovechando que hablamos de Chile, comparto mis fotos de lo poco que he podido visitar de aquel maravilloso país.

Álbum de fotos de Punta Arenas:

Álbum de fotos de Santiago de Chile:

Álbum de fotos de Torres del Paine:

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